4ª Charla: 6-¿Cómo evitar las faltas de comunicación?

Reino por caballo

¡A veces se puede negociar un reino por un caballo!…

Todo empieza y termina por la escucha.

No porque desarrollo un conocimiento experto pero (teórico o práctico) de una cultura sabré interactuar con la población de esta cultura. Saber no significa obligatoriamente saber-hacer.

La mejor manera de evitar las faltas de comunicación está en buscar puntos comunes, de acuerdo, a partir de los cuales podemos comenzar a construir la relación, como el interés (por no decir más) que los adeptos tienen por el fútbol, sin importar el origen, la religión, la situación socio-económica, etc… Aunque se siga a equipos diferentes y hasta opuestos, el interés por ese deporte nos permite abrir una primera puerta al dialogo y al intercambio constructivo de opiniones. Es una manera de comenzar a conocernos sin desvelarnos demasiado, al menos no más de lo que deseamos, al tiempo que evocamos un tema que nos interesa y agrada. A partir de aquí podemos pasar con tranquilidad a temas de mayor relevancia.

Así, para trabajar con personas (colegas, clientes) de otras culturas de forma constructiva y beneficiosa para ambas partes, lo primero que debemos buscar es un elemento que nos permita comunicar en “igualdad de condiciones”. No debemos olvidar que tenemos en común infinidad de elementos, más allá del fútbol, y para reconocerlos nos bata con tener en cuenta cosas tales como:

– Entender todo lo que nos hace humanos;

– Reconocer las diferencias de valores, de pensamientos y de formas de trabajar;

– Respetar esas diferencias (no tenemos porqué opinar lo mismo, ni estar de acuerdo en todo);

– Prestar atención a las cosas que compartimos, dando ejemplos concretos (fútbol);

 

Todo ello destinado a una sola meta: encontrar el camino adecuado para llegar donde necesitamos estar para trabajar con gente de una determinada cultura. Y para ello podemos tener en cuenta los elementos que nos hacen similares, en las que coincidimos, tales como:

– Todas las personas aman a sus hijos y quieren lo mejor para ellos (o demás parientes, parejas y hasta animales);

– Todos nosotros sentimos miedo, pena, envidia, alegría y orgullo;

– Todo el mundo reacciona bien ante la amabilidad (no dudar nunca en usarla en cualquier ocasión);

– El número de Dunbar (se refiere al número máximo de relaciones estrechas que una persona puede tener) no sólo sirve en Nueva York, también en Hangzhou (base de la teoría de los 6 grados).

Entender esto es clave para que la gente se centre en las cosas importantes para que la relación, la negociación, pueda llegar a buen puerto y a satisfacción de ambas partes, permitiéndonos así establecer una relación de confianza y hasta fidelizando a esos clientes que en un principio no pensábamos poder entender y menos satisfacer.

No puedo dejar de dar un ejemplo. Es la historia de una compañía de transporte aéreo colombiana, que tenía una flota de aviones muy antiguos, por lo que a menudo sufrían averías y retrasos, sin embargo la empresa era líder en satisfacción y fidelidad de los clientes. ¿Cómo puede ser? Gracias a la aplicación de unos principios básicos que crearon una cultura completamente orientada al cliente.

 

¿Entonces, concretamente qué debemos hacer?

Integrar los factores culturales en la relación.

Constatación => En un mundo multipolar marcado por el incremento de la confianza cultural de múltiples países, resulta imperativo saber activar las palancas culturales correctas para transmitir un mensaje o vehicular una imagen. El desconocimiento de los resortes culturales locales que permiten la adhesión y de la motivación puede resultar prejudicial en cuanto al acercamiento al mercado y a las estrategias de marketing (como el uso de un nombre inadecuado para un producto tal como el Jeep Pajero).

Proposición =>Los departamentos de vigilancia y benchmark de las empresas se limitan demasiado a los sectores relacionados directamente con el corazón de la actividad de la empresa. Resultaría más que útil integrar como elementos de vigilancia ciertos factores culturales específicos de los países de implantación o de prospección: evoluciones de la cultura popular, modas que se llevan o siguen, señales aún débiles de nuevos intereses o modas incipientes. (Por ejemplo los efectos de un manga japonés habría podido tener sobre las ventas de vino francés en Extremo Oriente. Aparece que los vinos de Borgoña han pasado completamente al lado de esta moda mientras que habrían podido entrar acompañados y reforzados de forma proactiva al tener en cuenta la subcultura del manga, perdieron una oportunidad de oro).

 

Anticipar & formar

Constatación => Cuando se trata de cooperación entre filiales de diferentes países, las formaciones en management intercultural intervienen demasiado a menudo a posteriori. Por lo que se trata de remediar una situación ya de por si conflictual. El formador debe entonces gestionar una crisis, cuando en origen solo debería haber tenido que gestionar un riesgo. (Ni qué decir cuando se trata del trato con clientes de otras culturas, sobre todo cuando no estamos acostumbrados a relacionarnos con este tipo de personas).

Proposición => Las anteriores etapas dan a la empresa un verdadero panel de control de su situación y de sus prácticas interculturales. La información intercultural es ahora una necesidad estratégica para las empresas que la deberán organizar de forma centralizada en  centros de recursos específicos. Ahora se deberá transmitir y proteger este saber gracias a un grupo de formadores internos (de la empresa). Estos formadores también pueden ser consultores y auditores, verdaderos interfaces transversales entre los Recursos Humanos, la gestión de riesgo, el departamento comercial, el de marketing, el de relación con los clientes y el de estrategia.

 

Si les interesa ahondar un poco más en estos temas pueden echar un ojo a estos enlaces:

Claves para trabajar con diferentes culturas

Customer Culture: It All Starts and Ends With Listening

 

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4ª Charla: 5-Diversas formas de explicarnos = nos aporta Riqueza

Aumentar nuestra tolerancia a la Ambigüedad…

Como bien sabemos, no todo puede dividirse entre correcto o falso, blanco y negro, pues las variantes de gris son casi infinitas. A pesar que siempre deseamos la mayor claridad, ya sea por nuestra propia parte o por parte de los demás, la verdad es que lo que puede ser de una absoluta claridad para una persona, puede resultar totalmente incomprensible para otra, ¡aun siendo ambas personas de una misma familia!

¿Cuántas veces no nos hemos encontrado hablando con alguien de una cosa que pensábamos ser “pescado” cuando la otra creía estar discutiendo de “carne”, pues cada uno seguía una conversación que había comenzado antes y que pensaba seguir, aunque nuestro interlocutor estuviese siguiendo otra conversación?

Si esto ocurre hasta en las parejas mejor avenidas ¿Cómo no imaginar las consecuencias en cuanto a malentendidos que pueden surgir entre personas que pertenecen a círculos, por no decir  a culturas, diferentes?

Pero no nos debemos dejar amilanar por estas reflexiones y constataciones, lo que debemos hacer es tomar el toro por los cuernos, mirarlo a los ojos y ver qué camino (o caminos) puede ser el más adecuado para cambiar esta situación de incomprensión y llevarla hacia un terreno en que ambas partes nos sintamos cómodas, un punto intermedio que nos permita entendernos.

Una vez encontrado este punto de común entendimiento, descubriremos lo mucho que nos puede aportar, no solo para el caso que nos ha hecho buscar y encontrarlo, sino en muchas más situaciones y ocasiones.

 

Siempre debemos recordar que lo que para unos es o parece evidente, para otros puede parecer “chino”.

Sin embargo, una vez que hemos encontrado ese “punto intermedio”, podemos resumir los mayores frutos que nos aporta trabajar con personas y/u organizaciones de otras culturas así:

  1. Mayor creatividad e innovación (37%)

La Asociación Americana de Psicología ha constatado que los estudiantes que han vivido en el exterior y que se han tenido que adaptar a nuevas estructuras culturales, se encontraban mejor equipados para resolver una serie de acertijos creativos.

Estar expuesto a un contexto internacional y diferente, contribuye a generar una mayor creatividad e innovación en las personas.

  1. Intercambiar buenas prácticas e ideas (30%)

Muchas personas encuentran en la diversidad cultural, una enorme oportunidad para intercambiar buenas prácticas e ideas.

Modelos, innovaciones, métodos, productos, etc… que son muy exitosos en un mercado, con el adecuado ajuste cultural, pueden también triunfar en otros países.

  1. Desarrollar mayor sensibilidad cultural (23%)

Ya conocemos la importancia empresarial de contar con profesionales capaces de ser tan efectivos trabajando con otras culturas, como lo son trabajando con sus propios compatriotas.

El estar interactuando en un ambiente multicultural nos ofrece la posibilidad de poner a prueba nuestra conciencia cultural y comprender la influencia que tiene nuestra propia cultura en nuestra manera de ver las cosas, salir de nuestra zona de confort y enfrentarnos con éxito a lo que desconocemos.

  1. Aprender sobre otras culturas y países (6%)

La tecnología e internet se han encargado de que la información sobre otros países esté disponible a un clic de distancia.

Incorporar conocimiento en estos tiempos no es un gran desafío cuando hay predisposición, lo difícil es desarrollar la empatía suficiente como para poder ajustarnos y desarrollar relaciones interculturales productivas… esto no se encuentra en la red y requiere mucha práctica.

  1. Tolerancia a la ambigüedad

Es una de las cualidades más deseadas y necesarias en un contexto multicultural, ya que es simplemente imposible conocer e interpretar todas las variables culturales que influyen en un contacto intercultural, una negociación o un simple intercambio profesional.

 

Así que en este nuestro mundo, que diariamente nos enfrenta a novedades a menudo creadoras de frustración, estos elementos pueden ser de gran ayuda en casi cualquier situación y no solo en situaciones profesionales, de cara al cliente.

 

¿Dónde completar esta información?

Trabajar con otras culturas tiene sus frutos

diversas formas de explicarnos

Aportación: 5 Razones por las que los clientes dejan de comprar

Hoy quiero ceder mi pluma aun lectora, quién después de haber leído mi post “Charla 9: ¿Por qué se ha ido? (Saber porqué un cliente nos ha dejado)” dejo el siguiente comentario, que me ha parecido tan bueno que no he podido menos que proponer publicarlo.

¡Gracias Mónica! Tanto por tu acertada como interesante aportación y, sobre todo, por permitirme trasladarla a este canal para compartirla.

Mónica es experta en Sales Solutions, Communication and Global Strategy y pueden accede a su perfil aquí.

 

“…Tema de gran relevancia para las empresas independientemente de la actividad que desarrollan.

Todas las personas como bien dices hemos sido, somos y seremos clientes (algunos consumen bienes y servicios de forma particular y en representación de una empresa -los responsables de compras que no siempre son los que utilizan o consumen los productos que compran- también diferenciamos entre grandes, medianas y pequeñas empresas)

En principio cuando alguien deja de comprar en un establecimiento, a un proveedor, cambia los servicios se debe a una razón simple que puede llegar a ser más compleja en función del tamaño de la empresa.

Desde mi experiencia en diferentes ámbitos (hotelero, comunicaciones, seguros sanitarios, alimentación) enumeraría los siguientes:

1) Los clientes nos dejan por no tener siempre a un interlocutor preparado para dar respuesta a sus necesidades, solucionar sus problemas con profesionalidad, no entender el concepto ni la actividad de la empresa. También porque exista rotación y tenga que hablar siempre con alguien diferente.

2) También nos abandonan, porque comparan un día con otras empresas similares, de mayor o menor nivel y deciden “probar suerte” tras analizar los costes que a veces son mayores (pero están seguros de que tendrán mayores prestaciones, servicio,…) o simplemente tendrán costes menores pero se adaptarán a lo que la nueva empresa les propone.

3) Marcas, tenemos la costumbre de pensar que una marca lo garantiza todo, a veces no es así y algunos clientes prefieren pagar más por lo mismo -eso me ocurre todos los días con las Frutas y las Verduras- son exactamente (y te diría que a veces incluso mejores hortalizas las que te da una empresa familiar que las que te ofrece una multinacional que te hace pagar costes de logística, stock, servicio 24h,…..) El “prestigio” es algo que también los clientes buscan, “Yo le compro al más caro”

4) Naturalmente las empresas pierden los clientes porque no saben formular las “preguntas adecuadas” y por lo tanto no dan un servicio/producto necesario para el cliente, no dan la respuesta adecuada a cada situación de la compra.

5) “Las ofertas”, hemos tenido casos de clientes a los que les han mandado listas de precios más baratas, sin embargo, nos hemos puesto a hacer números y al final sumando el albarán éramos más baratos nosotros. Ésta es una buena razón para que un cliente se marche, las ofertas de la competencia, saber comprar es importante para luego no tener que arrepentirse.

Y podemos seguir…….porque al final somos personas las que compramos y existe un componente emocional, también unos presupuestos y escándallos que tienen que cumplirse o no sería rentable la actividad,…..y tantas otras variables.”

 

Y no contenta con tan buena información añade, respecto a la importancia del contacto con nuestros clientes, dando además un ejemplo con una peluquería:

“En estos momentos es realmente importante el contacto con nuestros clientes, en el mejor de los escenarios, el crecimiento que éstos experimentan puede ocasionar que nos hayamos convertido en proveedores que no cubren las necesidades que hasta ahora tenían. También otro punto que se debe tener en cuenta es la tendencia de tener a un único proveedor para todos los servicios (teóricamente ahorro en tiempo y dinero, facilidades a la hora de gestionar toda la burocracia administrativa,….).
Los clientes “se van”, por diferentes motivos, se deben analizar posibilidades de realizar cambios en la propia empresa de como se perciben, comercializan, distribuyen, …los servicios/productos que ofrecemos.
Yo personalmente en referencia al Salón
(de belleza), le diría que una razón de peso para acudir a una peluquería es por encima de todo, el hecho de que sepan quién soy, me hagan sentir especial, sepan aconsejarme y facilitarme “la vida” (que no tenga que pensar mucho para tomar una decisión), para mí el trato es esencial, la sonrisa como bien dices, que no hablen mal de las personas…”.

Y a Ustedes, ¿Qué les parece el tema?